Tanto en superficie como bajo tierra: en la minería, al igual que en otros sectores, los empleados deben concentrarse totalmente en su trabajo, ya que la mayoría de las actividades requieren un importante nivel de seguridad. El alcohol y las drogas no solo afectan a la productividad de la persona, sino también a su capacidad para actuar, su atención y su capacidad de reacción. Trabajar con maquinaria minera pesada y con sustancias tóxicas o explosivas bajo la influencia de las drogas o con alcohol (residual) en la sangre entraña un elevado riesgo de accidente. Especialmente en situaciones de emergencia, todos los empleados de la minería deben ser capaces de tomar decisiones rápidas, deliberadas y correctas con objeto de evitar males mayores.

Las políticas sobre consumo de alcohol y drogas ayudan a reducir los riesgos y a aumentar la productividad. El cumplimiento de estas normas puede verificarse de forma periódica o aleatoriamente, documentándose y penalizándose las infracciones de las mismas. Un requisito para garantizar el cumplimiento de las normas es disponer de instrumentos de medición precisos que proporcionen pruebas rápidas, discretas y exactas de consumo agudo de alcohol o drogas.

 

¿Siempre listo?

Muchas estadísticas confirman que el consumo de alcohol y el uso de drogas es un problema en el sector minero en todo el mundo. El organismo estadounidense SAMSHA (Substance Abuse and Mental Health Services Administration), en un estudio llevado a cabo en 2012, constató que el 17,5 % de los mineros de los EE. UU. había consumido cantidades excesivas de alcohol en el mes anterior al estudio. En comparación con otros sectores examinados, la minería ocupaba el primer puesto en esta categoría.

Certeza en el control de entrada

Para poder determinar la capacidad de los empleados de llevar a cabo sus tareas antes del comienzo de un turno, las pruebas se realizan aleatoriamente o en casos concretos en los que se sospeche el consumo de alcohol o drogas, en función de la política de la compañía al respecto. Si es posible, esta medida se lleva a cabo cuando los empleados acceden a las instalaciones de la mina. Las pruebas deben ser rápidas y sencillas, y desarrollarse adecuadamente y con precisión. Después de todo, no debería haber retrasos en la producción.

Pruebas preventivas

Para comprobar el nivel de alcohol en el aliento, el empleado sopla en un dispositivo de prueba. Los valores se anotan de inmediato para documentarlos y se almacenan automáticamente para su posterior análisis en un PC. Con las drogas se realiza algo parecido: En este caso, se toma una muestra de saliva y, de inmediato, se analiza en un proceso totalmente automático.

Pruebas de alcohol y drogas tras incidentes en la minería

Después de producirse incidentes con resultado de lesiones físicas o daños materiales, resulta importante determinar la causa del accidente y el curso de los sucesos que dieron lugar al mismo, así como clarificar cualquier possible deslindar responsabilidades o indemnizaciones. En este caso, los análisis de alcohol y drogas realizados tras el incidente pueden ser pruebas determinantes.

No conducir bajo la influencia del alcohol

Gracias a los sistemas de bloqueo del encendido para niveles de alcohol en el aliento, se impide automáticamente que se conduzcan los vehículos si el conductor se encuentra bajo la influencia del alcohol: Si el dispositivo mide la concentración de alcohol en el aliento del conductor y detecta que está por encima del umbral establecido, el vehículo no arranca.

Fuente: https://www.draeger.com/